¿Describir un blog? Supongo que tendría su utilidad si fuera un blog temático. Cosa que ya sé de entrada que éste no lo será. Ni siquiera sé por qué lo he abierto. Sólo sé que echo tanto de menos redactar que su ausencia me hace daño. Escribir me sienta bien. Escribir a la follie -como diría mi amiga Olivia- a lo que salga, a bote pronto...Qué bueno.Qué libertad.
martes, 29 de noviembre de 2011
Un tigre en la bañera
y adoraba
las naranjas,
las magas
y pintar en las aceras.
Su lugar favorito era la bañera.
Porque era blanca, larga y fresquita.
Esa tarde, al llegar a casa,
algo extraño encontró en el fondo:
Era largo, peludo y picaba.
Era una raya.
¿De lápiz?
¿De pez?
¡NO!
¡¡De pelo!!
Pero no era un pelo cualquiera...
Entonces escuchó
un gemido,
un quejido,
un gruñido (todo junto)
Un “ay”, que brotaba de debajo de su cama.
¡¡De la cama de Ana!!
Era un tigre pelirrojo con el rabo gordo.
O eso parecía porque a Zarpa
(que así se llamaba el tigre)
¡Se le caían las rayas!
-Ana, tenía 50 rayas.
Y sólo me quedan 3 –dijo Zarpa lloroso-
Los animales del zoo se ríen de mí:
-Me llaman pelón, minino, soso
He escapado de su acoso…
-Pobrecito Zarpa, contestó Ana.
¡Si eres un tigre muy guapote!
Le rascó la cabezota y el bigote.
-Iremos a hablar con mi mamá,
(Se llama Juana)
que te escuchará,
y alguna solución encontrará.
Pero la mamá de Ana
No entendía nada.
¿Qué rayas necesitas?
¿Una raya de lápiz?-preguntó
-NO- NO- NO
¿Una raya-pez?
NO-NO-NO
-¿No será una ralla?
¡¡Pero eso es otra cosa!!
NO-NO-NO-NO
Como no la entendía,
Ana metió al tigre en la cocina.
Juana vio entonces a qué se refería:
Le dio vitaminas
Le tomó la temperatura
Y le dio una aspirina,
Pero la caída de las rayas no pasó,
y le entró tos.
Entonces Zarpa estornudó,
(pero no fue un estornudo cualquiera):
Fue magistral
Potente
Espectacular.
¡La casa entera tembló!
Y Juana tomó una decisión:
-¡Al veterinario sin hablar!
Hilario, el veterinario,
Tomó a Zarpa por la ídem
Le cepilló el lomo
Le miró la lengua,
Le frotó el morro
Y entonces sentenció:
“Lo que te ocurre, Zarpa querido,
es que tienes la garrapata de la diferencia
se pega en las colas y en las piernas,
y hace que todo sea distinto.
Lo grande es pequeño,
Lo viejo, nuevo,
Y suele dar sueño…
Ahora iremos al zoo
Y verás qué ha ocurrido.
Si tú has cambiado,
Tus amigos (ya verás),
también lo harán
sólo que en diferido…!
-Nooo, gruñó Zarpa.
¡Me llamaban pelón, minino, soso
He escapado de su acoso…!
A llegar al zoo, Zarpa nada entendía:
La jirafa era cuellicorta
El elefante no tenía trompa
El león, desmelenado
El puma, vegetariano…
Los monos estaban callados
Cuando los animales,
vieron a su compañero,
dijeron:
-Zarpa, ¿volverás?
¡No volveremos a reírnos más!
Lo que a ti te ha sucedido…
¡¡A nosotros nos ha ocurrido!!
-Sí, os echaba de menos
(Zarpa no era un tigre fiero).
-Ya sabéis que os quiero.
-dijo,
dándoles un lametón tierno-
Así que, recordad:
Con garrapata o sin ella),
Gente singular,
por el mundo encontrarás.
Que no os importe ser distinto
a los demás.
Todo sería muy aburrido
si fuéramos todos por el mismo camino.
© 2012 Inma Calvo Giménez
jueves, 17 de noviembre de 2011

Un tigre en la bañera de Un tigre en la bañera està subjecta a una llicència de Reconeixement-NoComercial-SenseObraDerivada 3.0 No adaptada de Creative Commons
miércoles, 9 de noviembre de 2011
Antes de las redes sociales, Calvino dijo:

antes de Facebook y antes de la explosión de las redes sociales que han desatado una comunicación enfervorecida y enmarañada. Es increíble la clarividencia con la que este hombre describe un fenómeno tan actual 40 años antes de que sucediera):
"Si fotografías a Pierluca mientras levanta un castillo de arena, no hay razón para no fotografiarlo mientras llora porque el castillo se ha desmoronado(...). Basta empezar a decir de algo:"Ah, ¡qué bonito!¡Habría que fotografiarlo!" y ya estás en el terreno de quien piensa que todo lo que no se fotografía se pierde; es como si nunca hubiese existido y, por lo tanto, para vivir verdaderamente, hay que fotografiarlo todo lo que se pueda. Sin embargo, para fotografiarlo todo se precisan dos vías: o bien vivir de la manera más fotografiable posible; o bien considerar fotografiable cada momento de la propia vida. La primera vía lleva a la estupidez; la segunda, a la locura"
(Toooma) De "Los amores difíciles"
NOTA: Jose, de manera más prosaíca, dice: "A algunas personas deberían conectarle una cámara en la cabeza a modo de foco de casco minero. 24 horas on line. Así se eliminaría tanta ansiedad..."
Su verdadera naturaleza
jueves, 3 de noviembre de 2011
A por el pirómano
-Afortunadamente, no será-gruño el lobo-. Por una vez nos hemos puesto todos de acuerdo. ¿Quieres un poco?
-Es la primera vez que me alegra que seas carnívoro. La urraca agradecerá que le dejes las gafas...
"Como tantas veces hizo de niño...
¡Auserón!
