martes, 27 de agosto de 2019

La tauleta del divendres


En la tauleta sempre pense i parle en valencià i em resulta quasi insofrible saber que ja no será més. De vegades valores les coses quan ja saps que no es faràn i és el que m’ha passat. De fet, no tenia nom fins juliol, quan no anava a constituir-se més. En realitat, no ha sigut una valoració tardana sinó que quan aquesta es tancava, em quedava reflexionant sobre els temes parlats amb tanta profunditat mentre conduia per l’horta que no valoraba quin havia sigut el motor que havia produit eixa reflexió.  
Parle de la tauleta pel tamany; no per la importància. Aquesta estava constituida quasi sempre per un dos a dos. De vegades alguna altra persona s’afegia a la conversa, amb pressa, amb el café en les mans per botar en uns minuts dins d’una classe; però jo sentía que quan això passava es perdia una miqueta l’esència de la tauleta; que les converses enfeblien o circulaven per espais més comuns, més avorrits i també menys arriscats. Aquesta xarrada refrescant i profunda tenia hora d’inici i de finalització: entre les 15 i les 15.45 hores. Temps per a la fugida, temps per començar a còrrer perquè arribava tard a per la xiqueta. I mentre corria, també em sentía que durant tres quarts d’hora la meua ment també havia volat: com si m’haguès llegit un bon llibre, una boníssima novel·la que m’havia nodrit per dins.
Durant tres anys he estat amb Artur creuant-me amb ell en algún passadís, en algún claustre, en alguna reunió. En realitat ha sigut pura casualitat coneixer-lo millor: en un centre en el qual es superen el centenar de professors, si aquests no són de la teua especialitat, o comparteixes algún curs o tutoria, es tornen fantasmes. És un hola i un adéu, i poca cosa més al llarg de tot un any. No obstant això, el horari llarguíssim del divendres i la seua tendència a dinar abans del seu torn, ens feren coincidir per dinar junts ben passat, el migdia. En la tauleta s’han llançat  lectures, moltes, -Juanjo  Millàs- , s’han defensat els ovnis, la mort i allò hi ha més enllà. Hem parlat dels grans dels quals has de tindre cura, de responsabilitats, de viatges, de pobles abandonats, d’anarquia, del seu barri i del meu, de la recuperació dels espais públics, de les votacions i de la política, d’educació…De tot, però no de que es jubilava. Tan lúcid, tan intel·ligent i tan sorprenent. Tan fora del marge, tan original. ”La primera vegada que tracté de suicidar-me tenia 13 anys…” Com és posible que una persona tan excepcional tractara d’acabar amb si mateixa.
 Ha sigut un plaer, Artur. Et trobaré molt a faltar.

jueves, 9 de mayo de 2019

El Columpio


Qué poco hablo de lo que hago en clase-¡acabaré lamentando no ser sistemática en este oficio!- pero una es como es y no hay más remedio que serlo. Trasteando por Internet me he encontrado con un cortometraje que adoro y que funciona tremendamente bien con los chavales en todos los niveles. ES "El Columpio" y llamó mi atención por estar protagonizado por dos jovencísimos Ariadna Gil y Coque Malla. Coque es mi debilidad. Con su voz nasal y su aire de normalidad empanada me parece un icono de la juventud eterna, incluso ahora que estará muy cerca o rebasando los cincuenta. El corto lo utilizo para trabajar finales alternativos y el lenguaje corporal. Si se visiona sin voz se entiende a la primera. Cuando se visualiza por segunda vez se disfruta de una historia fresca a pesar de que se desarrolla en una parada pringosa de metro. La música le da un tono final dramático y divertido a la vez, con un vagón que se pierde mientras los espectadores decimos "¡pero qué par de gilipollas!" .

jueves, 2 de mayo de 2019

Muerto pero mío


Portada del libro "100 palabras para mamá"
Reescribo esta entrada porque me ha dado una alegría. Últimamente y desde hace un año y opuestamente a lo que pensaba que iba a suceder, no escribo nada. Transito del ruido de la clase al bullicio de la casa sin una línea en la cabeza ¿Será la felicidad? ¿Será que la escritura es un estado mental y no un estado físico? ¿Será que estoy dando de lado a mi esencia más básica? Será o no será o qué se yo o yo que sé, pero como no me da por encararme a la pantalla y escupir fuego, estoy publicando a cuentagotas y en papel lo que llevaba adormecido en mi blog. "Muerto pero mío" fue uno de los primeros micros que escribí y llevaba tiempo dormitando el sueño de los justos en un pendrive antes de colarse aquí. Hace unos meses lo presenté a la II Convocatoria de la editorial onubense "El libro feroz" y, sorpresivamente, fue elegido a principios de abril de entre 1300 relatos para una Antología que llevaba por título "Cien relatos para mámá". La mía el otro día se disculpaba por haber sido "tan rara". Pues bueno, rara sí que lo es. Bonica, también.  La negrura de los textos no viene de ella pero eso no voy a ser capaz de hacérselo entender. Feliz Día de la madre.
Este es el último micro de esta racha negra. Lo he recuperado de un pen drive antiguo y me ha entrado la risa al redescubrirlo. Lo tenía totalmente olvidado. 

-Muerto pero mío, -sollozó la viuda llorosa acariciando el anillo de boda-.
-Muerto pero mío, -gimió la amante bruñendo el diamante del brazalete-.
-Muerto, pero mío, -susurró el primogénito estrujando el documento que daba fe de la acaudalada herencia. 
-¡¡¡Muerto pero nuestro!!!-gritaron miles de vocecitas extasiadas. Presas de un incontenible frenesí se mesaban las patitas dispuestas a abalanzarse sobre el festín. 

martes, 7 de agosto de 2018

Diez cosas que (igual) no sabías sobre la autora de este blog


1 Mi verdadera vocación es la medicina. Pena tristísima que en mi camino se cruzasen las Matemáticas. Todavía me gustan los hospitales porque los veo como un lugar de recuperación y me apasionan las series de médicos. 
Tuve claro que mi destino no era seguir a Galeno cuando unos Reyes pedí un Vademecum y me trajeron un lavavajillas.

2 No sabía cuánto me gustaban los críos hasta que empecé a dedicarme a la docencia.

3 Soy tan gilipollas que me cae mal todo el mundo que conozco a primera vista. Como a estas alturas ya me conozco, mi niña interior me susurra "espera" y siempre le hago caso. Si la enana está calladita, mejor no hago experimentos.

4 Tengo la gran ventaja de reconocer la desgracia y la felicidad en cuanto asoman la patita por la puerta. “Era inmensamente feliz y no lo sabía”. Pues yo sí, sí lo sabía. Ahora mismo sé que lo soy y sé que lo sé y es la dicha pura.

5 Mi hija me ha salvado de muchas cosas; pero sobre todo me ha salvado de mí misma.

6 Tengo amigos que no me los merezco. Uno de ellos y me escribe, me anima y tira de mí cuando tiene mil veces más talento que yo. Rebosa ingenio y sabe mil idiomas. Se merece todo el éxito del mundo en las mil iniciativas que emprende.

7 En cuanto llego a una casa nueva busco instintivamente si en las estanterías se guardan libros.
8 Mentalmente no rebaso los 28 años. Mis neuronas no envejecen, mi espalda me recuerda que sí.

9 Sé que no voy a perdonarme no tener más hijos.

10 Me encantaría saber si el primer chico del que me colé supo alguna vez cómo me sentía. ¿Cambiaría en eso alguna cosa? Pues no, evidentemente, no y qué pava me siento al completar este décimo punto pero esto no es más que un blog personal (¡ja!). Me sentía horrorosa para intentar nada y ahora repaso fotos antiguas y pienso: “¡Rediós! Si no estaba tan mal…”

martes, 17 de julio de 2018

Abro una puerta nueva


Ha acabado siendo mía casi sin proponérmelo pero con la certeza de que si iba a ser no, debía de pasar cierto tiempo hasta que se borrase de mi mente esta fijación que había dejado en mí desde que entré en ella. 
Rebosa
aire y luz, algo que necesitaba con urgencia desde hacía tiempo; pero, por encima de 
las vivencias que cualquiera podría expresar cuando se muda y estrena vivienda, aquí he descubierto aspectos cotidianos en los que antes no me habría detenido. Hablo de una herencia en forma de plantas africanas que jamás habría visto; del reflejo en forma de letra que hace el sol del Oeste en la pared de mi habitación. Un bosque de tejados que se despliega en cualquier dirección y que acaba en verdes y azules. Descubro la vida en las alturas de mis vecinos: quién cena hoy en la terraza, quién está celebrando un cumpleaños en familia, quién acaba de terminar la jornada en la playa. Puedo hacer un calendario con futuras plantaciones y planificar actividades infantiles al aire libre o la posibilidad de hacer fotos geométricas siguiendo la curva de la escalera de caracol. Desde el sofá puedo seguir la línea silenciosa de los aviones –y contarlos y volverlos a contar-y regar con manguera, a lo Carmen Maura en “Mujeres al borde de un ataque de nervios”. Respirar y seguir el recorrido de la luna. Lamentar la contaminación luminosa una y otra vez. 
Qué bien se está aquí

sábado, 9 de diciembre de 2017

Doce voces en Marxalenes

Aspecto de la calle Marchalenes a mediados de los 80.

Portada del libro.
Siempre es una alegría volver al barrio. Cuando conduzco por la Avenida Burjassot me como un bocado de la madalena de Proust. Me meto en los doce años, en la adolescencia y regreso a un territorio limítrofe: límite del centro goloso, límite de la marginalidad  y chabolismo y límite de huerta, con antiguas alquerías que han sido reconvertidas ahora en locales sociales y municipales. De hecho, mi colegio había sido una de aquellas masías que tras el abandono de la familia se había reconvertido en centro escolar. Para ir a clase nos cruzábamos con labradores, saltábamos acequias y atravesábamos descampados. No había aceras y llegabas al colegio como podías, bordeando grandes balsas de agua y barro. Mi barrio es el de Manolito. Soy un calco malo de Elvira Lindo quien describe su Carabanchel desgarbado en el que creció y se hizo adulta. 
Cuando por circunstancias familiares seguí estudiando en un colegio de élite y me preguntaban por Marxalenes, me miraban con una mezcla de desconocimiento y pánico. Aquello estaba bien lejos de la cuadrícula perfecta del Ensanche. Acabó por expulsarme de allí la escalada enloquecida de los precios y la carrera descontrolada de un urbanismo que arrasaba cultivos, ordenaba el arrabal y uniformaba los descampados para que todo estuviera bien ordenadito. Ahora, me encanta reconocer comercios que perduran a pesar de los pesares. Me gusta cruzarme con los vecinos y
El acto se desarrolló en la sede de la Asociación
seguir viendo allí mi raíz. Pero volver para presentar un libro es espectacular; es una maravilla.
Doce voces frente a la violencia contra la mujer” es una publicación coral muy pequeña, editada por la Asociación de Mujeres de Marxalenes, hecha con otras once mujeres para escribir un libro que es una muesca diminuta, liliputiense, pero presente y orgullosa para luchar contra este espanto. Es también especial porque la mayoría de los relatos está hecho a partir de un Taller de Escritura, y porque muchos de los cuentos son autobiográficos: hay dolor, hay malos tratos, hay incomprensión pero también superación, esperanza y vergüenza ajena, que no propia. Todavía no entiendo muy bien por qué fue escogido porque creo que “El único de su clase” no acaba de encajar en la filosofía pero le agradezco a Ginés Vera,  promotor de esta publicación, el
incluirlo. Gracias a las mujeres que levantaron la mano en el acto de presentación, orgullosas de decir “yo soy superviviente”.


El barrio se mueve y está vivo.
-La Asociación de Mujeres de Marxalenes está en la Avenida Portugal 57 de Valencia. Tel: 962 059371

domingo, 24 de septiembre de 2017

Móntame una escena

Una entrada puramente informativa, pero que me llena de ilusión: acaba de salir del horno, todavía crujiente, humeante y casi palpitante la V edición del libro "Móntame una escena",
Portada del libro,
del taller de escritura de Literautas. Esta vez, está integrado exclusivamente con microrrelatos hechos con un máximo de cien palabras. Participo con "En casa de Bernarda", un micro dedicado a la desesperada Adela, uno de mis personajes favoritos de Lorca, y que también puedes leer en este blog. El libro está disponible de forma gratuita en versión digital, pero también se puede comprar en papel a través de Amazon. Todos los beneficios que se consigan se donarán a la ONG Educacion Sin Fronteras (www.educacionsinfronteras.org/es)
Para haceros con una copia del libro, clicad aquí:http://www.literautas.com/es/taller/libro-taller-montame-una-escena-recopilacion-5/ 

Gracias por leer. Gracias por colaborar y participar.