¿Describir un blog? Supongo que tendría su utilidad si fuera un blog temático. Cosa que ya sé de entrada que éste no lo será. Ni siquiera sé por qué lo he abierto. Sólo sé que echo tanto de menos redactar que su ausencia me hace daño. Escribir me sienta bien. Escribir a la follie -como diría mi amiga Olivia- a lo que salga, a bote pronto...Qué bueno.Qué libertad.
lunes, 16 de enero de 2012
¡Lindísima!
viernes, 6 de enero de 2012
El huevo devastador
En casa tengo un artículo enmarcado de la actriz Cristina Plazas. Lleva por título “Recetas para la infelicidad” –lo reproduzco en parte al final de esta tontería que estoy escribiendo-. Y en él se habla desde la ingenuidad de todas esas cosas que se hacen cuando se llega a cierto grado de madurez. Más bien, de lo que dejas de hacer por vergüenza, por falta de tiempo, porque te invade la pereza o porque socialmente parece que está mal visto; no sé.
Debería adherir en una esquinita del marco un envoltorio de un huevo Kinder. Fue mi amiga Ana quien utilizó la marca de esta chocolatina para acuñar el mismo comportamiento que describe Plazas. El Kinder ha tenido tanto éxito que se ha incorporado a las conversaciones diarias y se ha extendido en mi entorno cercano. Cuando digo “Están dentro del huevo” o “Están con el señor Kinder”; se entiende que hablo de la mullida comodidad de lo cotidiano; de la rutina, tan segura, tan calentita y tan dulce…pero también tan peligrosa, tan empobrecedora, tan solitaria. El Huevo Kinder da tranquilidad, tanta, que impide ver qué hay fuera de la cáscara. Caer ahí es dejar de hacer cosas nuevas, es el abandono, es dejar escapar aquello que antes te apasionaba.
Supongo que esta tendencia se acentúa en ciertos períodos de la vida y antes-¡pero qué rematadamente gilipollas soy!-pensaba que tenía que ver con la llegada de los niños. Ahora, veo que no es así. Los chavales son lo primero, te fuerzan a adaptarte, te indican qué es verdaderamente importante… pero no te devoran. Otra amiga me decía el otro día que suspiraba por cenar…¡una menestra! Pero que no se la hacía, porque su familia sólo tomaba patatas fritas. Evidentemente, aquí no es que tengas un huevo Kinder. Lo que tienes es un problema de cojones.
Las señales de alarma son muchas (leed a Cristina) pero, a grandes rasgos, si tardas más de un año en ver a tu mejor amigo-sin que esté justificado-, empieza a sospechar que la cáscara comienza a envolverte. En inglés yankee:“Your life is not only from 9 to five".
“Recetas para la infelicidad”
-Hacer de la prisa un vicio y de las obligaciones, un estilo de vida.
-No aceptar que hay personas que ya no te quieren.
-Dejar de sorprenderte con los días nuevos.
-Quedarte más de la cuenta en la sobremesa de una cena que ya rozó la cúspide del máximo aburrimiento.
-Perseguir la felicidad que creemos que viven los otros.
-Evitar los sueños inútiles sólo porque son inútiles.
-Perder la ingenuidad.
-Esperar un “yo también” cuando dices “quiero estar siempre contigo”.
viernes, 30 de diciembre de 2011
A veces, sólo a veces, gran amor
Dejo aquí un poema del gran José Agustín Goytisolo. Cuando cayó en mis manos, me conmoví. Sus versos tienen una preciosa potencia expresiva: Agustín hablaba de sus emociones desde la llaneza y desde la sencillez. Y entre verso y verso, también es fácil entrever la época histórica que le tocó vivir: la España gris de los 50 y 60.A VECES
-"Los poemas son mi orgullo", decía-Independientemente de su persona, del reconocimiento o del recuerdo a su figura, él deseaba que su obra perdurara por encima de todo. Los de mi generación recuerdan la nana infantil "Érase una vez, un lobito bueno" con música de Paco Ibáñez, pero Goytisolo fue mucho más. Ojalá que todos, en algún momento del año que entra, nos reconozcamos en las situaciones que él describe. Es poesía y es vida. ¡Feliz año nuevo!
"A veces
alguien te sonríe tímidamente en un supermercado
alguien te da un pañuelo
alguien te pregunta con pasión qué día es hoy en la sala de espera del dentista
alguien mira a tu amante o a tu hombre con envidia
alguien oye tu nombre y se pone a llorar.
A veces
encuentras en las páginas de un libro una vieja foto de la persona que amas y eso te da un tremendo escalofrío
vuelas sobre el Atlántico a más de mil kilómetros por hora y piensas en sus ojos y en su pelo
estás en una celda mal iluminada y te acuerdas de un día luminoso
tocas un pie y te enervas como una quinceañera
regalas un sombrero y empiezas a dar gritos.
A veces
una muchacha canta y estás triste y la quieres
un ingeniero agrónomo te saca de quicio
una sirena te hace pensar en un bombero o en un equilibrista
una muñeca rusa te incita a levantarle las faldas a tu prima
un viejo pantalón te hace desear con furia y con dulzura a tu marido.
A veces
explican por la radio una historia ridícula y recuerdas a un hombre que en vida fue tu amigo
disparan contra ti sin acertar y huyes pensando en tu mujer y en tu hija
ordenan que hagáis esto o aquello y enseguida te enamoras de quien no hace ni caso
hablan del tiempo y sueñas en una chica egipcia
apagan las luces de la sala y ya buscas la mano de tu amigo.
A veces
esperando en un bar a que ella vuelva escribes un poema en una servilleta de papel muy fino
hablan en catalán y quisieras de gozo o lo que sea morder a tu vecina
subes una escalera y piensas que sería bonito que el chico que te gusta te violara antes del cuarto piso
repican las campanas y amas al campanero o al cura o a Dios si es que existiera
miras a quien te mira y quisieras tener el poder necesario para ordenar que en ese mismo instante se detuvieran todos los relojes del mundo.
A veces
sólo a veces gran amor."
sábado, 17 de diciembre de 2011
¡¡Necesito un cambio de imagen!!
Así que adelgazó, se rasuró la barba poblada, se hizo un buen traje a medida (corte italiano) y se compró una moto. Había rejuvenecido 20 años.
Sin embargo, su nuevo yo en el espejo no obtuvo los resultados esperados: “mentiroso”, “ladrón”, “payaso” e “intruso” fue lo más suave que escuchó. Ante tal recibimiento, casi presenta la renuncia por incapacidad laboral temporal. El problema es que sólo había tres técnicos capacitados para sustituirle y eran su competencia directa.
-Papá Noel, hay cosas que nunca deben cambiar...
martes, 29 de noviembre de 2011
Un tigre en la bañera
y adoraba
las naranjas,
las magas
y pintar en las aceras.
Su lugar favorito era la bañera.
Porque era blanca, larga y fresquita.
Esa tarde, al llegar a casa,
algo extraño encontró en el fondo:
Era largo, peludo y picaba.
Era una raya.
¿De lápiz?
¿De pez?
¡NO!
¡¡De pelo!!
Pero no era un pelo cualquiera...
Entonces escuchó
un gemido,
un quejido,
un gruñido (todo junto)
Un “ay”, que brotaba de debajo de su cama.
¡¡De la cama de Ana!!
Era un tigre pelirrojo con el rabo gordo.
O eso parecía porque a Zarpa
(que así se llamaba el tigre)
¡Se le caían las rayas!
-Ana, tenía 50 rayas.
Y sólo me quedan 3 –dijo Zarpa lloroso-
Los animales del zoo se ríen de mí:
-Me llaman pelón, minino, soso
He escapado de su acoso…
-Pobrecito Zarpa, contestó Ana.
¡Si eres un tigre muy guapote!
Le rascó la cabezota y el bigote.
-Iremos a hablar con mi mamá,
(Se llama Juana)
que te escuchará,
y alguna solución encontrará.
Pero la mamá de Ana
No entendía nada.
¿Qué rayas necesitas?
¿Una raya de lápiz?-preguntó
-NO- NO- NO
¿Una raya-pez?
NO-NO-NO
-¿No será una ralla?
¡¡Pero eso es otra cosa!!
NO-NO-NO-NO
Como no la entendía,
Ana metió al tigre en la cocina.
Juana vio entonces a qué se refería:
Le dio vitaminas
Le tomó la temperatura
Y le dio una aspirina,
Pero la caída de las rayas no pasó,
y le entró tos.
Entonces Zarpa estornudó,
(pero no fue un estornudo cualquiera):
Fue magistral
Potente
Espectacular.
¡La casa entera tembló!
Y Juana tomó una decisión:
-¡Al veterinario sin hablar!
Hilario, el veterinario,
Tomó a Zarpa por la ídem
Le cepilló el lomo
Le miró la lengua,
Le frotó el morro
Y entonces sentenció:
“Lo que te ocurre, Zarpa querido,
es que tienes la garrapata de la diferencia
se pega en las colas y en las piernas,
y hace que todo sea distinto.
Lo grande es pequeño,
Lo viejo, nuevo,
Y suele dar sueño…
Ahora iremos al zoo
Y verás qué ha ocurrido.
Si tú has cambiado,
Tus amigos (ya verás),
también lo harán
sólo que en diferido…!
-Nooo, gruñó Zarpa.
¡Me llamaban pelón, minino, soso
He escapado de su acoso…!
A llegar al zoo, Zarpa nada entendía:
La jirafa era cuellicorta
El elefante no tenía trompa
El león, desmelenado
El puma, vegetariano…
Los monos estaban callados
Cuando los animales,
vieron a su compañero,
dijeron:
-Zarpa, ¿volverás?
¡No volveremos a reírnos más!
Lo que a ti te ha sucedido…
¡¡A nosotros nos ha ocurrido!!
-Sí, os echaba de menos
(Zarpa no era un tigre fiero).
-Ya sabéis que os quiero.
-dijo,
dándoles un lametón tierno-
Así que, recordad:
Con garrapata o sin ella),
Gente singular,
por el mundo encontrarás.
Que no os importe ser distinto
a los demás.
Todo sería muy aburrido
si fuéramos todos por el mismo camino.
© 2012 Inma Calvo Giménez
jueves, 17 de noviembre de 2011

Un tigre en la bañera de Un tigre en la bañera està subjecta a una llicència de Reconeixement-NoComercial-SenseObraDerivada 3.0 No adaptada de Creative Commons
miércoles, 9 de noviembre de 2011
Antes de las redes sociales, Calvino dijo:
(Esto lo escribió Italo Calvino en 1970: antes de las cámaras digitales,antes de Facebook y antes de la explosión de las redes sociales que han desatado una comunicación enfervorecida y enmarañada. Es increíble la clarividencia con la que este hombre describe un fenómeno tan actual 40 años antes de que sucediera):
"Si fotografías a Pierluca mientras levanta un castillo de arena, no hay razón para no fotografiarlo mientras llora porque el castillo se ha desmoronado(...). Basta empezar a decir de algo:"Ah, ¡qué bonito!¡Habría que fotografiarlo!" y ya estás en el terreno de quien piensa que todo lo que no se fotografía se pierde; es como si nunca hubiese existido y, por lo tanto, para vivir verdaderamente, hay que fotografiarlo todo lo que se pueda. Sin embargo, para fotografiarlo todo se precisan dos vías: o bien vivir de la manera más fotografiable posible; o bien considerar fotografiable cada momento de la propia vida. La primera vía lleva a la estupidez; la segunda, a la locura"
(Toooma) De "Los amores difíciles"
NOTA: Jose, de manera más prosaíca, dice: "A algunas personas deberían conectarle una cámara en la cabeza a modo de foco de casco minero. 24 horas on line. Así se eliminaría tanta ansiedad..."


