viernes, 27 de febrero de 2015

Manu

Recupero este texto que se borró del blog por un problema técnico. Pensaba que lo había perdido definitivamente pero esta semana, buscando entre carpetas digitales, lo he encontrado. A veces me he planteado qué hace a los vivos escribir sobre los que ya no están y, evidentemente, no tengo respuestas. Sólo  creo que a Manu le hubiera gustado leerlo: le encantaban los blogs y la vida digital pero, sobre todo-sobre todo, era un apasionado de la vida. 
 A veces parece que te tienes que enterar de las cosas de una forma u otra; a pesar de la distancia, de la pereza o del mal uso de la tecnología. Se dieron todos esos factores, pero supongo que iba a enterarme de lo sucedido. Te tenía en la cabeza desde esa mañana, cuando me reeencontré con el CD que me regalaste al final del curso y seguí intermitentemente pensando en ti al saber que cenaríamos en L’Aldea. 
Jose ha adquirido la buena costumbre de hablar con desconocidos –me temo que yo la he perdido-y empezó a pegar la hebra con la camarera nada más entrar en la pizzería. La conversación discurrió por lugares comunes: la crisis, las obras de desvío de la nacional, el tráfico…yo desescuchaba, distraída y cansada, y me dejé caer contra los azulejos de la pared. El frío del lateral me condujo mentalmente al Abril, situado exactamente al otro lado del muro, y que inevitablemente relaciono con tu tertulia. En ese momento, la pizzera me hizo regresar al plato y me condujo de tu recuerdo a tu ausencia.
-Doncs, no t’hauras assabenta’t del què li va passar al Manu!!
Pensando en ti estaba. Pensando en ti me entero de que ya no estás. Que todo ocurrió este verano y que me inunda la rabia porque nadie se preocupó o no supo o no quiso decir nada. Esta sociedad nos hace creer que nuestro tiempo es lineal e infinito, en el que siempre habrá tiempo para hacer cualquier cosa, para hacer lo que te gusta, para ser feliz. Me impresionaste exactamente por ser la vitalidad y la intensidad. Por tu conciencia de la importancia del instante. Porque aprovechabas cada minuto para disfrutar, porque siempre entrabas en la sala de profesores canturreando cuando yo lo hacía gruñendo por lo bajini. Tu intensa concentración mientras te liabas el cigarrillo, tu afición a “fer tallarina”.
Entre plato y plato pensaba en cuando te conocí y en cómo agradecí que te ofrecieras a enseñarnos el instituto a los novatos. Decidí que iba a pegar mi nariz a tu espalda (si a ti no te importaba), a seguir tus pasos de gran vaca sagrada.Te veía como una lucecita que titilaba en un pozo: ponías color a las reuniones insípidas del departamento. Tus comentarios desengrasaban los claustros tensos y tus viajes en solitario por todo el mundo daban juego en algunos momentos de silencio incómodos. Recuerdo tu gusto por la tecnología y tu blog de viajes, por no hablar de mi tremenda sorpresa cuando escribiste en éste. De ti aprendí a hacer un buen uso de la voz (no he vuelto a quedarme afónica) y a mantener una relación distante pero siempre cordial con los chavales; a ladrar y rugir en falso sin dejar que me tocasen, a no meterme en la cama con ellos por muy cuesta arriba que hubiera sido el día, a atenderles personalmente por encima de las tareas administrativas.  ¿Te dije todo esto en vida? Mil veces pensé: si llego a tener la experiencia de Manu, quiero ser como él. Eso sí que te lo comenté y te reías.
Judit me ha dicho que la biblioteca del instituto lleva tu nombre. Era lo menos que podían hacer. Tanta red social, correos, tanto what’s app, tanta comunicación que no conduce a ningún sitio y de lo realmente importante te debes enterar por la pizzera de l’Aldea.
 Qué solo debe sentirse Carles sin ti.

Manuel Aznar Pasamar, profesor de profesores. Excelente compañero en Camarles.
(El diablo está en mi vida)

jueves, 18 de diciembre de 2014

Mural literario



Escribo poquísimo sobre aquéllo que hago en clase. En realidad, si fuese exacta, debería decir "qué poco escribes" (¡y espabila!). Sin embargo, hoy- ¡hoy!- me decido a desarrollar por aquí una idea con la que cierro el curso. He abierto un muro/mural sobre literatura en el aula. Se trata de que los chavales escribiesen directamente sobre el papel fragmentos de novelas, de cuentos, de poemas que les emocionasen, espantasen, asqueasen o entristeciesen: historias que les acompañaran y que formaran ya parte de su vida.

Encabeza el "mur literari" Muñoz Molina. 1 A de Bachillerato.
 ¿Y qué me he encontrado? Canciones de Rihanna, frases de James Dean, Evanescente y Peter Pan.  Lo más sorprendente no ha sido que confundiesen literatura con la cantante de Barbados; sino que esta convocatoria, que también estaba abierta a los profesores, ha sido acogida con la nada por parte de los docentes. Después de escuchar mil explicaciones a la apatía, he llegado a la conclusión de que a muchos se les acabó el viaje hace tiempo.  Yo, que podría llenar el mural sola en un momentito, me he decantado al final por Konstantinos, a quien llegué gracias a Carmen Garrigós. Esta enfermera me enseñó que, aunque pases largas temporadas sin visitarlo, un continente (como ocurre con la literatura) puede impregnarte sin remisión, sin solución,  sin medicina posible.

 Por Siempre Jamás, Kavafis:



“Cuando emprendas tu viaje a Itaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,

si no los yergue tu alma ante ti"

Ithaka (fragmento)




¿Y qué decía Peter de interesante?: "No crezcas (Es una trampa)"
Pues viendo mi entorno, a veces pienso que tiene toda la razón. 


(Gracias Fina por participar con Savater y Auster.)
-Pide que tu viaje sea largo.

lunes, 3 de noviembre de 2014

La Maravilla entra en la casa

 Hace unos meses que sigo a Jonathan Carroll. Me encantan sus microtextos, su blog y sus imágenes sobre los contrastes de la vida.  Dejo aquí, con una traducción un tanto de andar por casa, uno de sus últimos textos: "Wonder enters the house" (La Maravilla entra en casa). Resulta reiterativo, pero me maravilla...

 La Paciencia nunca quiere que la Maravilla entre en casa, porque resulta una invitada miserable: exige todo de ti, pero no cuida aquéllo que resulta frágil o irremplazable. Si te duele, se encoge de hombros y continúa adelante. Sin consultar ni preguntar, la Maravilla trae consigo amigos de dudosa reputación como las dudas, los celos y la envidia. Juntos se apoderan de la casa, arrancan la decoración de todas las habitaciones buscando sólo su propia comodidad.
"Protect your magic" (protege tu magia). Graffiti en NY.
 Foto: J. Carroll
Hablan un lenguaje extraño pero no moverán un dedo para traducírtelo o hacerse entender. Preparan alimentos exóticos en tu corazón que dejarán aromas y sabores nuevos e inesperados. Cuando finalmente se marchan no sabrás si te sientes feliz o desolado.
 A la Paciencia (pobre) le toca siempre arreglar el desaguisado...

Enlace al texto original: 
https://medium.com/@JSCarroll/wonder-enters-the-house-4fbbb47bc3e4

jueves, 16 de octubre de 2014

Elige encenderte


Me encuentro en la contra de La Vanguardia con una entrevista a Víctor Gómez Pin (filósofo) que expresa meridianamente lo que vengo pensando desde hace tiempo.  Reproduzco un fragmento a modo de diálogo, elimino el formato entrevista y que ajusta como molde a las palabras de José Hierro. Pin habla desde el presente; Hierro desde una distancia de cuarenta años.

 
 

 -No nos quejemos que, al menos, tenemos trabajo.

-Esa frase que se oye por doquier es espantosa.

-Ni patalear puedes.

-Que la dialéctica entre trabajo embrutecedor y pavor a perder ese vínculo esclavo se haya convertido en el problema esencial de la existencia es insoportable.

-Desolador.

-A la polaridad trabajo embrutecedor y ocio más embrutecedor todavía, yo opongo un trabajo en el cual fertilizas tu condición como ser humano, y la fiesta.

-Fiesta en lugar de ocio… interesante.

-Sí, porque no tiene nada que ver con el escapismo ni con el ocio embrutecedor.

-Es difícil que todos desempeñemos un trabajo que nos satisfaga.

-Hay que barrer las calles, de acuerdo, pero que haya una persona cuyo único destino sea barrer las calles doce horas y que tenga como complemento el mando de la tele para hacer zapping es una tristeza.

José Hierro. Cervantes, 1998.
El mando de la tele o ciclarse durante horas en un gimnasio, dialogando con una máquina. O salir de las aulas para emborracharse delante de un videojuego.
Es de una tristeza miserable comprobar que una gran parte de la humanidad no tiene derecho a nada más que a sobrevivir. Y aquí, desde 1974 entra como un sable José Hierro. El material potente de su apellido se aplica igualmente a sus palabras. De lo alienante, a la emoción gloriosa que precede a la fase creadora, a las puertas luminosas, a las criaturas, al Libro de las Alucinaciones:
“La poesía es para mí una cosa tan importante que no puedo menos de irritarme cuando compruebo en qué poco quedó aquello tan hermoso que concebí. Es la misma distancia que separa al fuego real de un fuego pintado. Reconozco que es una extraña  forma de orgullo ésta de creerme superior a lo que soy. La lectura masiva de mis poemas, y su comparación inconsciente con la emoción que fue su germen , me ha producido rubor. El mismo que sentimos, al día siguiente de una borrachera feliz e inconsciente, cuando nos recuerdan las ridiculeces que hicimos”.

Sin ternuras, que entre nosotros
sin ternuras nos entendemos.
Sin hablarnos, que las palabras
nos desaroman el secreto.
¡Tantas cosas nos hemos dicho
cuando no era posible vernos!
¡Tantas cosas vulgares, tantas

cosas prosaicas, tantos ecos
desvanecidos en los años,
en la oscura entraña del tiempo!
Son esas fábulas lejanas
en las que ahora no creemos.
(“Alegría”. 1947)

 Por favor, elige un verso a una pesa. Elige un poema al botón de encendido que, en realidad, te apaga. Elige encenderte. Elige retroceder para avanzar.

-

viernes, 10 de octubre de 2014

La escritura sobre la escritura

Talese tiene 82 años.
Sin cuenta en Facebook ni Twitter, sigue escribiendo diariamente.
Me gustaría extenderme más en la figura de Gay Talese pero ahora sólo tengo tiempo de pasar al blog un pensamiento que he encontrado en su relato “Cuando tenía veinticinco”:
“¿Consejo para los escritores (jóvenes)? La única cualidad indispensable es la curiosidad, creo yo, y el ánimo para salir y aprender acerca del mundo (…).
En todas partes hay historias a la vista, al alcance. El otro consejo que me quedaría por ofrecer (repitiendo el que me dio mi propio padre) sería: No escribas nunca por dinero”.
Talese es uno de los fundadores del Nuevo Periodismo cuya figura, por supuesto, se ignora en las aulas universitarias de Comunicación.

El primer síntoma real de envejecimiento es la pérdida de la capacidad de sorprenderse.
-Retratos y encuentros. (Alfaguara, 2010)

miércoles, 10 de septiembre de 2014

La teoría del Cisne Negro

Taleb es profesor de Ciencias de la
 Incertidumbre en la Universidad de Massachusetts.
Pese a lo que muchas veces podamos pensar, en la vida no está todo cuadriculado, ni medido, ni mesurado ni es previsible. Nassim Nicholas Taleb lo demuestra en su teoría sobre el “cisne negro”, una metáfora preciosa sobre el pensamiento alternativo y el impacto de lo altamente improbable en la vida.
¿Qué simboliza esta ave? Antes del descubrimiento de Australia, los europeos creían que todos los cisnes eran blancos. La visión de un ejemplar de un color diferente no sólo supuso una revolución ornitológica; también sirvió para refrendar una máxima del aprendizaje: éste no puede limitarse a la observación o a la experiencia de lo ya conocido porque entonces se vuelve empobrecedor, falso, incompleto. Una sola observación certera fuera de esos márgenes, puede invalidar una afirmación generalizada de milenios.
Taleb, que es matemático y economista, ciñe sus estudios a fenómenos bursátiles y económicos que hicieron saltar por los aires cualquier tipo de previsión, como el crack de 1987 pero avisa que los cisnes sobrevuelan cualquier campo. Así, el triunfo de Google, de Youtube, de Facebook…serían Cisnes Negros. Pero también lo sería el 11S o la ascensión de Obama (es evidente el poso que en el autor ha dejado su residencia en Estados Unidos). Si hablamos de literatura, un cisne negro de primera sería “El Quijote”: un éxito arrollador que pilló por sorpresa a todos y que condujo al exterminio al resto de caballeros andantes.

 ¿Cuáles son sus características? Son tres definitorias:

1.-La rareza. Estos hechos existen fuera de las expectativas definidas como “normales”. 2.-Producen un impacto arrasador que van más allá de su entorno cercano.
3.- Pese a su condición extraordinaria, la naturaleza humana hace que inventemos explicaciones de su existencia después de que hayan ocurrido, transformándolos en explicables y predecibles.

Estos tres puntos son la base de este pensamiento alternativo que se expande y enriquece en cada página. De esta manera, la “no-ocurrencia”también sería un Cisne Negro porque, por  simetría, la ocurrencia de un suceso altamente improbable es equivalente a la no ocurrencia de uno altamente probable. Y así, sigue y sigue, desarrollando contenidos maravillosos y sorprendentes, como la antibiblioteca de Umberto Eco, compuesta por más de 30.000 libros que este escritor no ha leído, puesto que están dedicados a la investigación. Parece que cuanto más lees más sabes y, en realidad, es precisamente al revés de forma que los libros leídos tienen menos valor que los no leídos. Así, nuestra biblioteca debería contener tanto de lo que  no sabemos como los medios económicos nos permitiesen.
Por supuesto, en la vida personal también hay Cisnes Negros que cambian tu vida y Taleb no deja de repetirlo. En cinco años, por mi cielo han pasado cinco cisnes negros. Uno por año. Y son ejemplares majestuosos, terribles, preciosos.
Lo que Taleb no indica es si puedes dejar de verlos, si uno puede obstinarse en ver blanco lo que es negro.
¿Qué sobrevuela tu ventana ahora mismo? Mira a ver...(Por si acaso).


viernes, 22 de agosto de 2014

La foto de Laura

"Before I die" (Antes de morir...).
¿Qué quieres hacer antes de morir?
Le dije a Laura que le publicaría la foto. Con ella estreno etiqueta que aplico a la entrada anterior.
Entendí algo así como que no quería comentarios, que sólo importaba la imagen pero, claro, haciendo honor al título irónico de este blog, yo antes me dejo matar que quedarme calladita. Así que en esta pizarra mediterránea de deseos por hacer yo escribiría “¡¡Conocer a Laura en persona antes de que nos recoja la Parca!!”. Y lo escribiría en mayúsculas.
Ale, ya lo he dicho. Escribiría más cosas, por supuesto. Esta foto es TAN comentable...
(Laura… sorry si no te gusta. Igual tardo años en comunicar, pero acabo haciéndolo)