sábado, 18 de mayo de 2013

Cisnes negros

Reproduzco un fragmento de Gabriel García de Oro que me ha llamado la atención. Ha sido publicado en el suplemento dominical de El País bajo el título “Las predicciones fallan” Y creo que me ha golpeado tanto porque exalta mi sensación de que nado a contracorriente. Si bien todo el mundo con dos dedos de frente me dice que ante el caos existencial sólo el orden puede salvarte; yo siento de nuevo que esta estructura falla. Que hago un esfuerzo sobrehumano para crear una cuadrícula endeble que no sirve para nada, porque se vendrá abajo por un pelito descontrolado, como diría Julio Cortázar. En fin, la única concesión que hago con gusto al orden –que voy a hacer con gusto-es prometerme a mí misma levantarme a las 6 para intentar avanzar el blog, para imponerme una disciplina y, de paso, airear el pensamiento aprovechando la casa sosegada. También me prometo leer a fondo a Nicholas Taleb y de meterme a fondo con las enseñanzas de Carlos Castaneda, que tantas veces me recomendó Nacho. Ahora sé que soy buena detectora de los cisnes negros. Lo que no dice el artículo es que no hay que espantarse de ellos y que es necesario armarse de paciencia para verlos volar con todo su esplendor.

“La gran mayoría de nosotros acertaríamos con las predicciones cotidianas, pero no aportan información relevante. Sin embargo, alguien aún no sabe que mañana, lunes, le sonará el despertador a las 7.30 h. Se levantará diez minutos más tarde y al ir a tomar un café se cruzará con un amor que transformará su vida. Este acontecimiento es lo que Nassim Nicholas Taleb denomina un cisne negro; es decir, algo inesperado y extraño, absolutamente impredecible y de un impacto tan extremo que cambia el rumbo y el devenir de la existencia” Si pensamos en las cosas más significativas y relevantes de nuestra existencia, vemos que se tratan de auténticos cisnes negros; es decir, total y absolutamente impredecibles, fuera de todo plan o propósito previo” (…) Lo inesperado nos produce ansiedad. Pero en el fondo tampoco es deseable en absoluto una vida predecible, una pareja predecible, un trabajo predecible…Pocas personas querrían conocer exactamente lo que va a ocurrirles en los próximos años, incluso en los próximos días. Sería trágico y, lo que es peor, aburrido.

Ante dos caminos, elija el que tiene corazón. Esta grase, extraída de “Las enseñanzas de Don Juan”, de Carlos Castaneda, nos recuerda que en el fondo sabemos aquello que conecta con nosotros, nuestros principios y expectativas. Siempre hay un camino que reconocemos como nuestro (…)

Lo importante siempre escapa al análisis. Los científicos las llaman intangibles o variedades ocultas. Existen circunstancias que por más vueltas que les demos, escapan a nuestro control. Por esa razón es tan importante que hagamos caso a nuestro corazón o, para los menos románticos, nuestra intuición".

jueves, 14 de marzo de 2013

1001 libros infantiles que hay que leer antes de crecer


De todos los géneros y subgéneros que existen, el cuento es mi favorito. Los agradezco en aquellos períodos en los que mi media de concentración son 5 minutos. Entonces pongo en marcha la lectura-microondas: - Abrir-leer-listo-. También los empleo en clase, porque recuerdo lo negra que me ponía cuando me dejaban a medias con fragmentos incompletos. Además de por su lectura hiperrápida pero con principio y final, los adoro por su flexibilidad. Pueden presentarse por autoría (de Chejov, de Poe), por temática (cuentos de terror, de amor), por período histórico (cuentos victorianos), por época (cuentos de Navidad, de primavera), hasta por procedencia (cuentos europeos, cuentos orientales) y seguro que podrían encontrarse más criterios de ordenación. Esta versatilidad me fascina. Ahora que rebusco en la biblioteca para hacer una colección de cuentos para niñitos, me encuentro con este libro que recoge 1001 libros infantiles (que hay que leer antes de crecer). Importa esta especificación porque, como dice la autora de esta selección, “las narraciones que leímos en la infancia permanecen siempre en la memoria”; y yo añadiría que son de ida y vuelta. Probablemente regreses a ellas si has ido de niño; pero si lo haces de adulto no volverás. De hecho, lo más seguro es que ni vayas, y con los mundos tan fantásticos que recrean es una pena que no te pases por allí jamás.
En realidad, las publicaciones que aparecen en esta guía no son cuentos en sentido estricto; son relatos completos de mayor o menor complejidad en el que se incluyen también muchos cómics y muchos álbumes ilustrados. Están presentados por edades, aunque creo que las buenas historias pueden utilizarse en cualquier momento. Sólo has de readaptarlas, acortarlas, saltarte las partes más complicadas o cambiar el final según el niño. A mí me ha ayudado mucho a hacer memoria porque tengo tendencia a la mezcla descontrolada: empiezo con el gato con botas y acabo vaya usted a saber dónde…
Recojo diez de esos libros que aparecen en esta guía que por supuesto leí de cría y me encantaron. Y los vuelvo a leer ahora, y sigo con la boca abierta. Y espero que cuando los lea Júlia, le gusten tanto como a mí.

-Agnes Cecilia. María Gripe.
María Gripe (premio Andersen, 1974) todavía es leída en las clases por “Los escarabajos vuelan al atardecer” pero este libro es EL LIBRO de María Gripe.  La diferencia de esta autora es que sabía narrar como nadie los mecanismos internos que mueven el comportamiento de los niños y reflejar las preocupaciones por las que pasan. En la casa de Nora empiezan a pasar cosas rarísimas y a su lado llega una muñeca que tiene un aliento de vida y de la que recibe consejo. Con referencias filosóficas sobre Schopenhauer. (El ojo lo ve todo menos a sí mismo). Es un relato sobre familia y fantasmas.

-Alicia en el país de las maravillas. Lewis Carroll
De los cuentos populares, creo que el de Lewis Carroll es mi favorito; creo que porque no termina como es habitual: con el principito en el bolsillo de la dama o viceversa. Alicia caminaba a su aire y, a su paso, iban surgiendo personajes que rayaban la locura y la psicodelia. No tenía que competir, ni luchar contra nadie. Supongo que la metáfora sobre la búsqueda de un mundo que no resultase tan gris como el victoriano acabó por convencerme.
En casa tenía un troquelable fantástico, con una niña que caía por un túnel hecho con anillas de cartón y unos rosales que cambiaban de color accionando la pestañita correspondiente.

-Cuentos de la Selva. Horacio Quiroga.
 Me he encontrado con maravillas (y con auténticas castañas) por mi manía de comprarme un CD por su carátula o un libro por el diseño de una portada, y este es uno de esos casos. Los cuentos de Quiroga no me gustaron al principio, porque están llenos de americanismos y no entendía, entre otras cosas, que era un “yacaré”. Sin embargo, con la ayuda de un diccionario en este libro se pueden contar fábulas preciosas que recrean a la perfección la atmósfera de la selva de Misiones. Discurre en paralelo a “El bosque animado”, de Wenceslao Fernández-Florez, también recomendadísimo para chavales. Hace unos años José Luis Cuerda se inspiró en este libro para hacer una película de este mismo nombre con un soberbio Alfredo Landa en el papel del asaltacaminos Fendetestas.

-Dos años de vacaciones. Julio Verne.
De toda la bibliografía tradicional de novelas de aventuras, mis favoritos son “Las minas del rey Salomón” (de Rider Haggard) y “Dos años de vacaciones”. Consiguió ponerme en la piel de los chavales náufragos y recuerdo que mientras pasaba las páginas pensaba: “Si esto sucediese con mis compañeros de clase… ¡¡no sobrevivíamos ni una semana!!”. Más blanco, más aventurero y más sencillo que el “El señor de las moscas”, que sigue un argumento parecido, pero que en realidad es más complicado y en el fondo no tiene nada que ver.

-El hobbit. JRR Tolkien.
La última película que vi en el cine y que lamenté haber lanzado a la papelera tiempo y dinero. Señor, señor, qué manera de maltratar una historia fantástica de dragones y enanos. Me leí este libro porque alguien leyó entre sus páginas: “Las raíces no se ven, y es más alta que un árbol. Arriba y arriba sube, y sin embargo no crece”. El capítulo dedicado a la batalla de acertijos es lo mejor de este libro.

El Rey bajo la Montaña ha vuelto…

-El perro de los Baskerville. A. Conan Doyle
¡La bestia negra de mirada fosforescente que recorre el páramo en busca de presas es irresistible! Desde luego, no es para primeros lectores, pero creo que esta es la novela perfecta para introducir a los chavales en el universo de Baker Street.

-La historia interminable. Michael Ende.
El hit literario de ¿1986?  Un libro fantástico del que hicieron una película espantosa que consiguió dañar la memoria audiovisual de los niños de entonces. Con unos secundarios chulísimos que protagonizaban cada uno de los capítulos y que resultaban más importantes que los personajes principales y que daban idea de la riqueza de Fantasía: la Vetusta Morla, Igramul el múltiple, la Casa del Cambio, Doña Ayula… La combinación de tintas rojas y verdes hacía que el lector identificase y separase el mundo real y el imaginado. Con unas ilustraciones preciosas que abrían cada capítulo e imitaban los antiguos manuscritos iluminados.

-La isla del tesoro. Robert Louis Stevenson.
Mi padre me lanzó este libro a la cama desde la puerta de mi habitación al grito: ¡Léetelo! y consiguió consolarme así de una buena varicela en pleno mes de agosto. Todo lo que he visto y leído a posteriori sobre corsarios y bucaneros siempre he tenido la sensación que bebían de este relato; que la historia de Stevenson era la referencia original de todas las demás ¡Mi Long John Silver! Cuando me leí este libro yo soñaba que fuese en el fondo bueno. Pero claro, estaríamos hablando de otro libro. Ahora mismo me sirve para hacer unos dictados impresionantes sobre la b: Bribón, bergante, bucanero, barlovento, bitácora.

-Nacida en Domingo. Gudrun Mebs.
En los cuentos clásicos, la orfandad es el gran miedo de los niños. La ausencia y la carencia, llegan acompañadas  por un personaje abominable y cruel que empeora todo: ¡la madrastra! En este caso, la protagonista de este cuento es una huérfana “moderna”. Vive en un centro social de una gran ciudad. Comparte su vida con otros niños en similares situaciones y espera la llegada de unos padres que la acojan y la quieran. Los padres modélicos parecen sacados de la pasada burbuja inmobiliaria: con un cochazo, vestidos con pieles y trajes y montones de juguetes (que no de juegos). Nora alucina con la madre que le toca: no tiene pareja, es escritora y vive en un apartamento chiquitín…Escrito en primera persona, los chavales se identifican con la historia desde el primer momento.

-The Tale of Peter Rabbit.. Beatrix Potter.
En este libro aparecen un buen número de héroes de cómic, como Tintín o Asterix, sin embargo no quería terminar sin dejar espacio a los ilustradores ya que muchos cuentos no serían nada sin ellos. Están muy de moda los trabajos de Lauren Child o los preciosos dibujos de Auguste Lacombe o el propio Quentin Blake que ilustra esta selección. Sin embargo, mi autora favorita sigue siendo Nuria (http://nuriambb.blogspot.com.es). En este caso, uno de los álbumes escogidos en esta guía son los realizados por Beatrix Potter. Si permaneces en la superficie, sus personajes pueden resultar un poco ñoños; sin embargo, si rascas en esta creadora encuentras que  en realidad fue una botánica y una micóloga entusiasta que dibujó todas sus criaturas a partir de la realidad. También fue una cronista poco sentimental de la naturaleza “con sus dientes y garras rojas”. Peter Rabbit fue su primer libro y, probablemente, el mejor. El travieso conejo no tiene en cuenta la orden de su madre de no acercarse al jardín (“Tu padre tuvo un accidente ahí, la señora McGregor lo metió en un pastel) y de ahí empiezan todas las complicaciones…
Como gran aficionada a las flores y las plantas, creo que Potter tenía sentimientos algo contradictorios hacia los conejos. Idóneo para los primeros lectores.

Y hasta aquí. La buena noticia es que quedan 991 más. Se echa en falta que la selección de cuentos tenga una visión cultural un poco más amplia, porque se aprecia que bebe mucho de la cultura anglosajona. Por supuesto, también están incluídos los relatos más populares últimamente, como la saga de Harry Potter o Narnia Y también hay grandes ausencias como “El libro de la selva”; o la la divertida colección de amiguetes del pequeño Nicolás o la fantástica colección de cuentos para contar por teléfono de Gianni Rodari, pero claro, la selección no la he hecho yo, ni se pueden recoger todos los cuentos del mundo. La mía es “triple f-only A”: femenina, fantástica, fantasmagórica y aventurera.

-1001 libros infantiles que hay que leer antes de crecer. Quentin Blake y Julia Eccleshare. Grijalbo.

viernes, 8 de febrero de 2013

Si quieres llegar lejos en política...

Manuel Vicent. Editorial Alfaguara.
En la librería Gaudí, esperando a que me dijeran qué ocurría con “Son de mar”, me decido a comprar el último libro de Manuel Vicent. Es una ficción de la transición hecha a través de la “memoría láctea” de Suárez: de la amistad entre él y el rey, de la muerte de Franco, del 23-F, de los acontecimientos que marcaron la vida política de este país y, en definitiva, de los recuerdos que el presidente de gobierno ya no tiene. En esta ensoñación imaginada, pero tan certera que asusta, el gobernador civil en Ávila aconseja al joven Suárez qué hay que hacer para triunfar en política:



“Si quieres llegar lejos en política no te olvides nunca de mandar un ramo de flores a la mujer parturienta de cualquier mandamás. Usa tu memoria para recordar el nombre y apellido, la onomástica y cumpleaños de los superiores en el mando. Aprovecha que tienes una dentadura de primera calidad para reír hasta la carcajada las gracias de tu jefe inmediato (venga o no a cuento) y es importante que en algunos casos se te vea hasta la campanilla del gaznate. Aprende a terminar los abrazos dando palmaditas madrileñas en el costillar, lo mismo del amigo que del enemigo. En principio, dale la razón a todo el mundo, hasta el momento en que sepas que te la deben dar a ti y entonces exígela con autoridad, sin miedo. Más que el talento, en política lo que vale es la cintura”.


La cintura, las tragaderas y no mirar pelo. Nada se dice de la importancia de la formación, ni de la experiencia ni de la honradez. Y así nos va, ya sea en la década de los setenta o en 2013. Quiero más paisaje mineral, Vicent. Quiero más cine de verano imaginado desde el balcón.

-"El azar de la mujer rubia", Manuel Vicent. Editorial Alfaguara.

sábado, 15 de diciembre de 2012

100 pelis de adultos...para ver con niños

Siempre he pensado que las personas nacidas a mediados de los 70 fueron afortunadas en cuanto a cine se refiere porque llegaron a la edad perfecta a la década de los ochenta: una época muy rica en un tipo de largometraje familiar, que combinaba aventuras, misterio, y mucho-mucho humor, y que conseguía que todo el mundo se lo pasase realmente bien en las salas. Era el momento de las primeras cintas de Steven Spielberg, de George Lucas, de Allan Parker…“100 pelis de adultos para ver con niños” incluye estas cintas, y otras 90 más. Como no es cuestión de revelarlas todas (¡pobres autores!), sólo he escogido algunas. Reconozco que en mi selección he sido conservadora: las han pasado mil veces por la televisión, pero siguen siendo igual de válidas para llenar una tarde tonta o unas horas ahora que en Navidad se pasan muuuucho tiempo con la familia y los adultos pueden llegar a sentirse desbordados de tantísimo dibujo animado. El éxito depende del sentido del humor de los padres, del momento y de la edad de los niños. Además, leyendo el libro me he acordado de antiguas salas de Valencia en las que vi originalmente estas cintas y de lo bien que me lo pasé.



Porque hay vida más allá de Disney…




1-Billy Elliot (Stephen Daldry, 2000)
La historia del niño que quería ser bailarín pese a la oposición de toda su familia entra a la primera a los chavales. De fondo en esta cinta, está la lucha obrera de los mineros contra el gobierno férreo de Margaret Thatcher y una BSO estupenda, que me compré directamente tras salir del cine (T-Rex, The Clash).

“-¿Qué sientes cuando bailas?
-Es como si desapareciera…es como si desapareciera y todo mi cuerpo cambiara. Como si tuviera fuego dentro y me veo volando, como un pájaro. Siento como electricidad…Sí, como electricidad



2.-Dentro del laberinto (Jim Henson, 1986)
Extraordinaria por su creatividad: los muñecos de trapo de Jim Henson son los protagonistas de esta película y una todavía se sorprende al encontrarse a Jennifer Connelly preadolescente en uno de sus primeros trabajos. El personaje principal lo ocupa David Bowie: elegante, inquietante y seductor, quien interpreta al líder de todas las criaturas que habitan en el laberinto. Los chavales alucinarán con las puertas parlantes, el llamarocas… Hay una escena que calca las escaleras imposibles de Escher.
¡¡No tienes poder sobre mí!!



3.-Esta casa es una ruina (Richard Benjamín, 1986)
Las veces que me he acordado de esta película en mis mudanzas… Inolvidables las secuencias de la escalera, de la caída de la bañera y del pollo/pavo volando por la ventana tras el estallido de la instalación eléctrica. No puedes parar de reír.

4 ET (Steven Spielberg, 1982)
De esta cinta, recuerdo intensamente las colas interminables que se organizaban en la taquilla de los cines Oeste (hoy un supermercado, creo) y la ansiedad por pensar que nunca jamás entraríamos, que se agotaban las entradas y ¡¡que seguíamos sin poder aparcar!!. Los niños de corta edad se la aprenden de memoria. La lagrimita cuando el extraterrestre cae enfermo también está asegurada.
5.-Indiana Jones: en busca del arca perdida (Steven Spielberg, 1981)
Esta es la cinta que los autores han incluído en el libro aunque, personalmente, me gustó más la segunda parte: “Indiana Jones en el templo maldito” De hecho, creo que es la película que más veces he visto en mi vida (sí, sí, así de intelectual soy yo) y la hagan las veces que la hagan, me quedo a verla sí o sí. Perfecta toda ella: desde la búsqueda del antídoto a puntapiés entre los cubitos de hielo, al corazón palpitante en llamas. Algunos amigos míos licenciados en Historia siempre me gritan cuando sale el tema: “¡Si es un saqueador!-¡Si está llena de incorrecciones!. Nadaaa, ni caso… Es una película de aventuras redonda.



6 La ventana indiscreta (Alfred Hitchcock, 1954)
A esta película le debo mi simpatía por la fotografía y la querencia que siento por las cortinas y por los patios interiores. Me gusta adivinar qué tipo de personas viven en ella: si viven solas, si viven con personas mayores, si les gusta la jardinería o en qué trabajan. Parece raro que una cinta de Mr. Hitchcok funcione, pero las niñas alucinan con la gracia de Grace Kelly y sus vestidos. Esa sí que fue una princesa.

7 Little Miss Sunshine (Jonathan Dayton, Valerie Faris, 2006)
Hay que advertir que tras esta película, las niñas no pararán de repetir el bailecito freak del super-freak. Me gusta porque es también una oda a la familia no convencional y a la imperfección.

8.-Los Goonies (Richard Donner, 1985)
Como bien dice este libro, “Esta película forma parte de la memoria infantil cinematográfica que todo adulto lleva dentro”. ¡Pues claro que sí! Si hasta han hecho camisetas. La escena del órgano-esqueleto es inolvidable, igual que el descubrimiento del barco pirata o la búsqueda del tesoro. Es de las cintas que no fallan las pongas cuando las pongas: un día de lluvia, una mañana sosa, unas horas tontas antes de ir a cualquier sitio…



9.-Super size me (Morgan Spurlock, 2004)
Este documental me ayudó a ganar unas oposiciones y lo he probado en clase con resultados muy buenos. En el libro se indica que una profesora amiga de los autores lo probó con alumnos de 6º de Primaria de tirón. (¡Serían talentosos o alumnos precoces como poco!) Con fieras de tercero de la ESO en adelante, sí funciona, y con críos de más corta edad también, pero a trozos. Morgan Spurlock no consiguió finalizar su experimento (30 días alimentándose en una cadena de comida rápida) y su hígado se lo agradeció.
Estarán un mes pensándose dos veces entrar en un restaurante de comida rápida.



10.-Un pez llamado Wanda (Charles Crichton, 1988)
Esté con quien esté cuando hemos terminado de ver esta película, siempre llegamos a una única conclusión: ¡¡Pero qué risa!! John Cleese, Kevin Kline, Jaime Lee Curtis y Michael Palin hacen llorar. Aunque los chavales no la entiendan por completo, tiene secuencias tan graciosas que no importa que no comprendan el todo.

Y ya está. Por supuesto, no estoy de acuerdo con toda la selección. Por ejemplo, no entiendo cómo han incluído en el listado “Friends” o“Grease” y han dejado fuera a “Fama”, (la cinta original de Allan Parker, 1980) o a las baldosas amarillas de Dorothy (“El mago de Oz”, Víctor Fleming, 1939). Hay cintas en blanco y negro; otras que pertenecen a las décadas de los cuarenta y cincuenta; y algunas de terror y ciencia ficción estupendas (“Alien, el octavo pasajero”) así que, nada,sólo hay que elegir según el gusto del consumidor y del pequeño consumidor.


-100 pelis de adultos para ver con niños, de Noelia Terrer y Carlos Rubio. (Se lee enseguida, yo me salté dos paradas de metro por lo emocionada que estaba). De Litera Libros.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Mi blog hecho con el lado derecho

Estreno un nuevo blog con vocación informativa. Personalmente sé que no es el mejor momento para abrirlo, pero cuando se trata de comunicar no atiendo a plazos y voy a dentelladas, robando el tiempo que no tengo. Hay tan pocos datos sobre la Incontinencia Pigmenti y los que hay están tan dispersos y tan tecnificados, que no se me ocurre una manera mejor para devolver el gran favor que me han concedido.


María José, el personaje de Juanjo Millás, afirmaría que el blog está hecho con “el lado derecho”. Como mi lado izquierdo sigue por aquí vivo y algún texto saldrá zurdo seguro, pues no me importa nada.


miércoles, 10 de octubre de 2012

De les meravelles

Quines coses es troben a faltar quan una es troba fora de casa.
  
Una pensa que els amics. Que la familia. Que la teva vida quotidiana.. , però em meravella aturar-me aquesta nit i pensar en la pitera salvatge que està menjant-se tota l’andana, en les converses a la parada del metro, en la caiguda de la tarda sobre els camps. Trobe a faltar això com abans apropar-me al cor de València creuant un pont amb res en les butxaques .

I és precissament, ara, estant fora, quan m’he trobat amb el fill del forner i amb la seua « Postal ». Anava a incloure altre poema, el més conegut, però és aquest i no un altre el que ha d’estar ací.

Saps que han llevat la teua estatua de la plaça del poble? Què diries d’aquesta situació? Amb tot el que passares… (Ara ja tenim televisió!!)

Només necessite parlar en valencià quan estic amb els xiquets quan dormen, amb les plantes i amb els gats. Però aquesta entrada havia de ser en valencià.

Però com es posible que digueren que eres el poeta de la mort…

  POSTAL

(D'ells ahunits surt amor, d'algun acte.

Ausiàs March)

Arbres de l'Albereda, aquella font amable

que sona entre les fulles, el carrer de Colom,

el carrer de Russafa, i enllà el carrer de Xàtiva.

Caminàvem els dos aquell dia d'agost.

Tu duies un gesmil, distreta, en una mà.

Duies un vestit blanc que cenyia el teu cos.

No gosava tocar-te. Et mirava, només,

amb un amor tan gran com la Seu de Mallorca,

un amor cast i humil, un amor religiós,

amb unes ganes de plorar d'agraïment

perquè t'havia dit que et volia i m'havies

contestat que em volies. Irromperen de sobte

les trompetes de jazz, el carrer de Russafa

tan divers dels neons en els establiments,

alegre de teatres, de cafès i de vida.

Tu duies un fesmil en una mà;recorde

com el vares tallar mentre et parlava jo.

En arribar a casa, el duies a la boca.



-Quina sort tingueres, Isabel!


( Llibre de les Meravelles. Vicent Andrés Estellés)

viernes, 21 de septiembre de 2012

Vacío en 1, 2, 3...

Estos tres micros los escribí en torno a una revista monográfica cuyo tema central era “el vacío”. En él, tenían cabida todas las acepciones: desde el “Soy Nadie” de Ulises contra Polifemo; al “Libro vacío” de la periodista mexicana Josefina Vicens que, por desgracia, fui incapaz de encontrar. Al grito “Me importa más mi vida que mi propia literatura”, Vicens sólo escribió dos novelas, pero fueron suficientes para ganar premios que sólo consiguieron por delante de ella Octavio Paz y Juan Rulfo.

21 de septiembre: Día Mundial de la lucha contra el Alzheimer. El vacío total.



Vacío en 1, 2, 3…



1

Soledad le abrió la puerta cuando entró en su piso alquilado, blanco, vacío e impersonal.

-Pronto conocerás a mi hermana mayor-musitó-.

Al día siguiente, lo primero que hizo fue buscar la sala de profesores de su instituto. Nada le salió al paso vestida de gris fantasmal.

-Encantado de conocerte. Eres nuevo, ¿verdad? Se nota por el destello de tu mirada. No te preocupes, pronto se te pasará. Entra, entra…Te presentaré a la excelente Triple A.

El señor Abatimiento, doña Autosuficiencia y Don Aburrimiento cabecearon a modo de saludo.





2

(Anuncio por palabras)

Se vende cochecito de bebé sin estrenar.



3

-“Dicen que el tiempo lo borra todo”.

-Tómate la pastilla, anda. Descansa.

- ¿Es lo mismo que “El tiempo lo cura todo”?

-Tal vez.