martes, 17 de julio de 2018

Abro una puerta nueva


Ha acabado siendo mía casi sin proponérmelo pero con la certeza de que si iba a ser no, debía de pasar cierto tiempo hasta que se borrase de mi mente esta fijación que había dejado en mí desde que entré en ella. 
Rebosa
aire y luz, algo que necesitaba con urgencia desde hacía tiempo; pero, por encima de 
las vivencias que cualquiera podría expresar cuando se muda y estrena vivienda, aquí he descubierto aspectos cotidianos en los que antes no me habría detenido. Hablo de una herencia en forma de plantas africanas que jamás habría visto; del reflejo en forma de letra que hace el sol del Oeste en la pared de mi habitación. Un bosque de tejados que se despliega en cualquier dirección y que acaba en verdes y azules. Descubro la vida en las alturas de mis vecinos: quién cena hoy en la terraza, quién está celebrando un cumpleaños en familia, quién acaba de terminar la jornada en la playa. Puedo hacer un calendario con futuras plantaciones y planificar actividades infantiles al aire libre o la posibilidad de hacer fotos geométricas siguiendo la curva de la escalera de caracol. Desde el sofá puedo seguir la línea silenciosa de los aviones –y contarlos y volverlos a contar-y regar con manguera, a lo Carmen Maura en “Mujeres al borde de un ataque de nervios”. Respirar y seguir el recorrido de la luna. Lamentar la contaminación luminosa una y otra vez. 
Qué bien se está aquí

sábado, 9 de diciembre de 2017

Doce voces en Marxalenes

Aspecto de la calle Marchalenes a mediados de los 80.

Portada del libro.
Siempre es una alegría volver al barrio. Cuando conduzco por la Avenida Burjassot me como un bocado de la madalena de Proust. Me meto en los doce años, en la adolescencia y regreso a un territorio limítrofe: límite del centro goloso, límite de la marginalidad  y chabolismo y límite de huerta, con antiguas alquerías que han sido reconvertidas ahora en locales sociales y municipales. De hecho, mi colegio había sido una de aquellas masías que tras el abandono de la familia se había reconvertido en centro escolar. Para ir a clase nos cruzábamos con labradores, saltábamos acequias y atravesábamos descampados. No había aceras y llegabas al colegio como podías, bordeando grandes balsas de agua y barro. Mi barrio es el de Manolito. Soy un calco malo de Elvira Lindo quien describe su Carabanchel desgarbado en el que creció y se hizo adulta. 
Cuando por circunstancias familiares seguí estudiando en un colegio de élite y me preguntaban por Marxalenes, me miraban con una mezcla de desconocimiento y pánico. Aquello estaba bien lejos de la cuadrícula perfecta del Ensanche. Acabó por expulsarme de allí la escalada enloquecida de los precios y la carrera descontrolada de un urbanismo que arrasaba cultivos, ordenaba el arrabal y uniformaba los descampados para que todo estuviera bien ordenadito. Ahora, me encanta reconocer comercios que perduran a pesar de los pesares. Me gusta cruzarme con los vecinos y
El acto se desarrolló en la sede de la Asociación
seguir viendo allí mi raíz. Pero volver para presentar un libro es espectacular; es una maravilla.
Doce voces frente a la violencia contra la mujer” es una publicación coral muy pequeña, editada por la Asociación de Mujeres de Marxalenes, hecha con otras once mujeres para escribir un libro que es una muesca diminuta, liliputiense, pero presente y orgullosa para luchar contra este espanto. Es también especial porque la mayoría de los relatos está hecho a partir de un Taller de Escritura, y porque muchos de los cuentos son autobiográficos: hay dolor, hay malos tratos, hay incomprensión pero también superación, esperanza y vergüenza ajena, que no propia. Todavía no entiendo muy bien por qué fue escogido porque creo que “El único de su clase” no acaba de encajar en la filosofía pero le agradezco a Ginés Vera,  promotor de esta publicación, el
incluirlo. Gracias a las mujeres que levantaron la mano en el acto de presentación, orgullosas de decir “yo soy superviviente”.


El barrio se mueve y está vivo.
-La Asociación de Mujeres de Marxalenes está en la Avenida Portugal 57 de Valencia. Tel: 962 059371

domingo, 24 de septiembre de 2017

Móntame una escena

Una entrada puramente informativa, pero que me llena de ilusión: acaba de salir del horno, todavía crujiente, humeante y casi palpitante la V edición del libro "Móntame una escena",
Portada del libro,
del taller de escritura de Literautas. Esta vez, está integrado exclusivamente con microrrelatos hechos con un máximo de cien palabras. Participo con "En casa de Bernarda", un micro dedicado a la desesperada Adela, uno de mis personajes favoritos de Lorca, y que también puedes leer en este blog. El libro está disponible de forma gratuita en versión digital, pero también se puede comprar en papel a través de Amazon. Todos los beneficios que se consigan se donarán a la ONG Educacion Sin Fronteras (www.educacionsinfronteras.org/es)
Para haceros con una copia del libro, clicad aquí:http://www.literautas.com/es/taller/libro-taller-montame-una-escena-recopilacion-5/ 

Gracias por leer. Gracias por colaborar y participar.

lunes, 4 de septiembre de 2017

En esta casa se folla todas las noches a las once

En alguna ocasión ya he mencionado la especial relación que tengo con las peluquerías y con quienes la regentan (habitualmente, mujeres). Ellas son mi puerta de entrada a las localidades por las que he pasado y, en este redescubrir de mi barrio, me he encontrado con Luz. Es de Medellín, lleva la vida muy vivida y, no sé si será por su nombre o por  qué, tiene más energía que un faro. Espero que su pareja se tome muy en serio la nueva norma de su casa.

EN ESTA CASA SE FOLLA TODAS LAS NOCHES A LAS ONCE

Su marido era modelo de exactitud, pulcritud y orden. Destacado militar, al año de casado había decidido tomar las riendas de la gestión de su casa. Su mujer, a quien adoraba, era una caótica convencida con la que, por supuesto, no podía contar. Después de pensarlo un poco, punto por punto anotó en la puerta de la nevera varias medidas inevitables destinadas a llegar a buen puerto todos los meses.
A saber:
1 La compra semanal se realiza las mañanas del sábado.
2 El automóvil se lava el último fin de semana de cada mes.
3 Arroz y pasta, sólo los domingos.
4 Ejercicio suave y/o paseo, todos los días de 9 a 10 h.
5 Primer fin de semana de mes, revisión y puesta a punto de los recibos más habituales. Véase gas, agua, luz…
.
.
.
Y las instrucciones seguían y seguían hasta completar un decálogo de buenas maneras.
 “Mira la puerta de la nevera cuando llegues a casa”, le dijo en un mensaje.
Al entrar en la cocina, Marga leyó las anotaciones. Frunció el ceño y redactó una más,. Después de pensarlo un poco, subrayó en rojo el paréntesis:
11 En esta casa se folla todas las noches a las once. (Estés o no).


miércoles, 23 de agosto de 2017

Sé despiadado defendiendo tu tiempo de escritura

Cita encontrada en el magnífico blog Tinta al Sol que condensa mi propósito para el próximo curso. Lo dejo como serio recordatorio porque no puede ser expresado mejor. Me consuela (o no) pensar que casi todos los blogueros, redactores, periodistas, escritores... pasan por lo mismo.



viernes, 2 de junio de 2017

En casa de Bernarda


La propuesta de Literautas este mes era sencillísima: escribir un microrrelato de 150 palabras. El reto opcional invitaba a incluir los términos "noche", "perfume" y "esperanza". La idea, tomada de Lorca, me vino como un fogonazo. Llegó de una manera tan explosiva, que la última palabra acabo dejándola porque  escribo en clase con precipitación y, como Adela, pudo más mi necesidad que mi deber

En casa de Bernarda

Son más de la doce y escucho cómo los cascos de su caballo resuenan en el empedrado. Me aferro a la reja hasta que los nudillos se quedan blancos.
¡Se baja del caballo, se acerca! Huele a cuero, a tabaco, a perfume.

-No, no me importa nada lo que piense mi hermana. Menos, mi madre.

jueves, 25 de mayo de 2017

Cinco películas que hay que ver con adolescentes (inteligentes, desmotivados y con un comportamiento incendiario)

Si algo he conseguido este curso ha sido una estupendísima filmografía adolescente. Llamo así a las películas que he visto con los chavales de un grupo bastante complicado. No es que sólo puedas verlas con quince años. Tengo más de cuarenta y me lo he pasado francamente bien rescatándolas y explicándolas. Algunas son brutales y tienes que detenerlas para que entiendan los matices,  pero todas ellas hacen reflexionar casi sin querer. Muestran la realidad saliéndose del esquema y lo hacen con  un sentido del humor muy peculiar. Han sido muchas las horas de cine, pero he recogido las que tuvieron mejor acogida. Con estos trabajos, creo que seas profesor, progenitor con ganas de tratar ciertos temas o nada de eso pero tienes ganas de disfrutar del buen cine, triunfarás seguro.
 Sí, soy amiga de las listas. Será por la falta de tiempo y por mi desorden mental.

1 Krámpack (Cesc Gay, 2000 )
Ay, Dani, Dani...se te ve venir.
Cuánto me reí cuando redescubrí esta cinta y la preparaba en casa. “¡Qué cara van a poner, qué cara van a poner!” (pensaba)  y, efectivamente, ¡¡¡qué cara pusieron!!! Esta cinta narra el despertar homosexual de un chaval y la reacción de su mejor amigo. El tema está llevado de una manera muy natural en el que contribuye mucho el tiempo y el escenario en el que está narrado:  un pueblo costero durante las vacaciones de verano. De hecho, la película habría perdido frescura si se hubiese rodado en un medio más habitual como los bares o los clubes nocturnos. A Cesc Gay le salió un largometraje chisporroteante en el que enseguida simpatizas con ese Dani, que quiere ser escritor, y con Nico, obsesionado con las chicas y con el tamaño de su nuez.
Desde entonces, los alumnos a veces salen de clase diciendo, “me voy a hacer un krámpack”. En fin, en clase mucha calma. Me digo que lo importante es que saquen la cabeza del móvil y que aprendan léxico o algo así.

2 El Club de los Cinco (The Breakfast Club. John Hughes, 1985)
Me llama la atención la cantidad de páginas dedicadas
a "qué ha sido de..." de estos actores de los 80.
Esta película es la más antigua de este listado. La vi en el colegio cuando tenía 14 años y no me había olvidado de ella. Cuando la volví a ver recientemente, casi 30 años más tarde, me gustó tanto como la primera vez; así que decidí probarla en clase. Y funcionó. Me resultó muy útil la simplificación que hacemos de los demás, con una catalogación de roles apreciables a simple vista en la cinta: la princesa, el empollón, el deportista, la inadaptada y el matón. Pero también sirve para trabajar otros temas que a los alumnos no les resultan tan evidentes, como la necesidad de ser imperiosamente uno mismo, el abuso de poder o la frustración que los padres vuelcan en los propios hijos para convertirles en aquello que ellos no pudieron ser.

3 Trainspotting (Danny Boyle, 1996)
 Bueno, bueno…¡aquí me la jugué! Fue el clímax del curso. Pensé:
Por Escocia y nada más que por Escocia. ¡Salud!
“Dios mío, si esto no funciona y no podemos hablar, lo dejo todo me digas ven o no”.  Pero sí, valió la pena y contestar todas las preguntas que les surgían en el visionado,
La cinta es durísima, pero también provoca una risa irresistible. Tiene un humor británico sarcástico que me encanta, tremendamente inteligente. Me gusta también apuntar las reacciones de los chavales. “ Profe, esta película es asquerosa, no puedo con ella”. ¿Entonces la quito? ¡¡¡No-no-no-no!!! A este grupo, en el que el contacto con la marihuana, con cocaína es algo diario, les llama especialmente los estragos que causa el caballo al físico del protagonista. Y también las muertes inocentes (como la del bebé) que va provocando. Maravillosa la secuencia en que Mark sufre una sobredosis y ve la realidad con los ojos de quien está con un pie en la tumba. Lo entienden a la primera. Este año se ha estrenado la segunda parte que todavía tengo pendiente de ver.

4 American History X (Tony Kaye, 1998)
Norton fue nominado al Óscar como Mejor Actor en 1998
por esta película.
A veces no entiendes ciertas cosas. Cuando un grupo está por completo fuera de lo estándar (compañeros gitanos, rumanos, chinos y más) y escuchas comentarios racistas se me prende la furia. Pero claro, aquí la ira no funciona. Me dio la idea de esta cinta un chico uruguayo un tanto inadaptado. No recordaba el título, sólo una secuencia que es en ella misma, “la secuencia”; la imagen que queda en la cabeza de todo aquel que la haya visto por su brutalidad.
Edward Norton está maravilloso en su papel de Derek Vinyard. Tan creíble en su etapa nazi como en su redención en la cárcel. Entienden el engaño de los clichés, de los prejuicios. Reconocen que la ayuda puede venir de esa persona a la que despreciabas. Es una cinta muy contundente que no deja indiferente a nadie.

5 Celda 211 (Daniel Monzón, 2009)
El mensaje que quería transmitir al proyectar esta cinta era claro y se
Fue la cumbre, la explosión de Luis Tosar.
ncillo: “Manteneros alejados de este sitio, por favor. No entres en este entorno brutal. No sacarás nada bueno de aquí, como le pasó al bueno de Juan”. Igual parece una exageración, pero este curso he tenido varios alumnos tutelados por el Tribunal de Menores. Muchos han visto y vivido cosas por las que yo no he pasado ni espero pasar.  Les impacta muchísimo lo poco-poquísimo que les importa los presos a la sociedad.
  Es la única película, junto con Trainspotting, que vi en un cine. Recuerdo que Ana y yo estábamos solas en la sala. Y salimos, y continuábamos solas en el hall de entrada del multicine. Y conduje el coche, y seguíamos siendo las únicas almas que circulaban a esa hora por Amposta. La soledad del Delta era como la soledad del alma de Malamadre.

Otras cintas vistas en clase con resultados muy buenos:
-La profesora de Historia (Marie Castille Mention-Schaar, 2005). No hay nada más eficaz para mejorar el comportamiento que verse reflejado en la pantalla. El liceo de Anne es una bomba con denotador integrado por musulmanes, hebreos, católicos. Cuando veíamos los primeros veinte minutos, en clase me dijeron: "Profesora, nosotros nos portamos mejor..." Pues sí, pues sí. Juno (Jason Reitman, 2007), para tratar los embarazos adolescentes y cómo un problema puede enfocarse de mil maneras. Corazones de acero (David Ayer, 2015) para introducir la II Guerra Mundial teniendo como gancho estupendo a Brad Pitt.
¡A disfrutar!